 Ponemos los ingredientes en un bol y amasamos o bien a mano o con una amasadora hasta conseguir una masa homogénea que no se pegue a las paredes del mismo.
Le damos forma de bola y la dejamos reposar hasta que doble el volumen, tapada con film aceitado y trapos limpios en un lugar cálido y alejado de corrientes.
 Cuando haya reposado, amasamos un poco sobre la encimera ligeramente aceitada para desgasificar y partimos en dos trozos iguales, estiramos cada parte con el rodillo, formando un rectángulo.
 Le hacemos un pliegue sencillo y formamos una barra dándole tensión sin pasarnos. Dejamos reposar las barras unos 15 minutos tapadas y procedemos a cortar porciones de un centímetro de grosor aproximadamente.
  Sacaremos de cada barra 9 piezas que iremos colocándolas sobre una bandeja de horno cubierta de papel de hornear. Dejamos levar nuevamente hasta que doblen otra vez su volumen. Precalentamos el horno a 250º C.
Justo en el momento antes de introducir en el horno, hacemos un corte longitudinal a cada pieza de pan y las espolvoreamos con harina. Bajamos la potencia del horno a 200º C y horneamos durante unos 25 minutos.
Dejamos enfriar sobre una rejilla.

Unos panecillos estupendos para hacer pequeños bocadillos para la merienda o la cena, la corteza es blanda y su sabor muy suave. En la receta original eran de mayor tamaño, pero siempre podemos adaptarlos a nuestras necesidades.
La masa es bastante manejable y la forma muy fácil de hacer, la única dificultad que pueden tener es hacer el corte, pero si lo hacemos con decisión, saldrá bien.
|
No hay comentarios:
Publicar un comentario